Pulsar, la startup que con IoT monitorea los «signos vitales» de las fábricas, cierra ronda por US$ 3,6 millones

Matías Castillo y Juan Cristóbal Ruiz-Tagle, cofundadores de Pulsar.
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El emprendimiento estadounidense cofundado por dos chilenos cerró su ronda seed con los fondos de venture capital Picus Capital, Kayyak Ventures, Global Founders Capital y Jaguar Ventures LP.

Calcular el «pulso» y «signos vitales» de fábricas productivas a través de sensores con Internet de las Cosas (IoT) y una plataforma que entrega data en tiempo real, son los dos ejes de la innovación de la startup Pulsar -fundada en 2019 por los chilenos Matías Castillo y Juan Cristóbal Ruiz-Tagle-, solución que le acaba de significar al emprendimiento cerrar su primera ronda de inversión por US$ 3,6 millones, con participación de Picus CapitalKayyak VenturesGlobal Founders CapitalJaguar Ventures LP e inversionistas ángeles.

Este capital semilla, cuenta Castillo desde Palo Alto, California, irá destinado al crecimiento de la startup, que ofrece la solución como un SaaS a industrias tradicionales de diversos sectores, como textiles y de plástico. «Creamos un sistema automatizado para plantas que no tienen mucho acceso a tecnología. Tenemos un sistema de hardware, que incluye instrumentos como, sensores y microcontroladores, y una infraestructura de datos y recopilación de información que permite entregar indicadores en tiempo real a las fabricas. Es información operacional y de productividad que entregamos en tiempo real. La gran innovación es que podemos clasificar el estado operacional de cada maquina», comenta Castillo.

Foco en México

Y este escalamiento a su vez son los primeros pasos oficiales del emprendimiento, los que comenzaron a dar en junio del año pasado, tras una fase piloto que dio pie en 2019 cuando el chileno se encontraba cursando un máster y MBA en la Universidad de Stanford: «Ganamos un Innovation Transfer Grants del Stanford TomKat Center y recibimos en total US$75 mil con lo que desarrollamos el hardware y primeros algoritmos. Los primeros prototipos los instalamos en tres fábricas en Chile e iteramos como un año. En junio de 2020 entramos a una aceleradora llamada StartX y desde octubre a la fecha ya tenemos 40 clientes, los hemos duplicado en el último trimestre. Nuestro foco es México, y a mediano plazo Estados Unidos porque el área industrial está muy relacionada, clientes nuestros tienen plantas en EE.UU o son suppliers de empresas norteamericanas».

En ese contexto, el capital irá destinado a reforzar las operaciones en el país azteca. «Buscamos el capital en una etapa súper temprana, en los próximos doce meses, al mismo tiempo en que seguimos desarrollando gran parte del producto, buscamos seguir creciendo. En términos de ventas y crecimiento en los próximos doce meses queremos pasar de los 40 clientes que tenemos hoy a 150 o más. Queremos escalar en México, hacer primeros pilotos en EE.UU y estar en buena posición para levantar una serie A probablemente en la segunda mitad de 2022″, indica Castillo.

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